El viaje

El viaje de José Agustín Sánchez, es una historia llena de experiencias, descubrimientos y transformaciones. Desde sus primeros acordes en un pianito de juguete cuando tenia apenas 5 años hasta sus más recientes viajes por Sur America y la Antártida, su camino ha estado guiado por la curiosidad y el deseo de explorar nuevos horizontes con su música. 

A los siete años, JAS comenzó a estudiar música con un teclado y rápidamente descubrió su pasión por la música y su talento innato con su peculiar oído. A los ocho años, empezó a estudiar piano clásico, lo que dio inicio a una formación rigurosa que lo llevó al Reino Unido y, posteriormente, a EE.UU., donde se nutriría de la tradición artística que se remonta al legado de Franz Liszt.

A pesar de su formación clásica, JAS siempre quiso ir más allá de lo establecido. Sus obras artísticas narran la historia de sus múltiples recorridos por el mundo. En el 2013, gracias a la prestigiosa Watson Fellowship, emprendió un viaje por Asia con un propósito creativo. En ese viaje descubre nuevos sonidos, ritmos y culturas que lo inspiraron para crear su sinfonía dedicada a la búsqueda de la paz y que despertaría en él un sentido espiritual que lo marcaría para siempre.

Ese viaje lo llevaría a una transformación profunda que lo llevaría a la base del Monte Everest, donde JAS escribe su obra 5 Discursos de Paz. Desde ese momento, su música comenzó a ser más introspectiva y espiritual, y sus viajes empezaron a tener un propósito incomprensible para aquel momento.

Al regresar a Nueva York, JAS se encontró en un lugar que ya no sintonizaba con él. Los colores grises del conservatorio ya no encajaban con su visión vibrante y colorida del mundo. Rechazó un doctorado en música y decidió volver a sus raíces en Venezuela para perseguir su intuición. 


Fue en Venezuela donde JAS encontró la inspiración para algunas de sus obras más significativas. Salsa en tiempos de Guerra y La Leyenda del Diablo de Carora, sinfonías que demostraron el talento y la creatividad del compositor en medio de un contexto de crisis política y social sin precedente en Venezuela. 

Para JAS, el viaje nunca acaba. Cada experiencia y encuentro las ve como oportunidades para aprender y crear. Su música es el reflejo de ese viaje, de esa búsqueda constante por nuevos horizontes, historias y sonoridades. La fusión del arte, la ciencia y la espiritualidad se refleja en su obra maestra, "Ofrenda Musical", que termina siendo un regalo artístico al mundo. Con su música, JAS busca crear una experiencia única que entrega a la humanidad mientras continúa su viaje más allá de nuestro planeta.

"Viajar es una forma de soledad, una forma de no dejarse atrapar, de no diluirse en un lugar o en otros. El viaje propone, pero el viajero muchas veces no puede esperar la respuesta a la propuesta."
Extracto del libro " Lo que les dio la gana".